"Embriagado de éxtasis exclamé: ¡Yo Soy el Cristo!"
Samael Aun Weor. Las Tres Montañas
Tras toda la narración del camino iniciático emprendido supuestamente por Samael Aun Weor en "Las Tres Montañas", el apogeo era alcanzado con la proclama de Gómez de ser Cristo.
También decía haber revivido todo ese drama cósmico en los planos superiores y, convertido en el personaje central del evangelio cristiano, experimentaba en sí mismo cada uno de sus pasajes.
Samael Aun Weor en Las Tres Montañas escribió:
Empero, es evidente que en tales instantes del "Drama Cósmico", yo representaba al CHRISTUS, VISHNÚ, el Segundo LOGOS, el HIJO...
Joab Morales Calderón se hacía pasar como la reencarnación del Samael Aun Weor así que, incluso si la fechas de su nacimiento y la de la muerte de Gómez no se ajustaban adecuadamente, hubieron (y todavía hay) personas dispuestas a creerlo. Un seguidor de estos
"maestros", de apodo
"Yul Vathor" publicaba un folleto cuyo título rezaba
"El Cristo que predica en la selva".
El texto pretendía generar cierta curiosidad sobre Morales, su autor resaltaba por ejemplo el enorme parecido que este joven guardaba con Jesucristo. Motivado por esta semejanza el autor habría emprendido el viaje a la inhóspita selva colombiana donde ansiaba encontrarlo. El resultado, como era de esperar, un verdadero panegírico del muchacho al que se reverenciaba como si se tratase del Nazareno.
Citar:
Es un hombre de rostro bello que revela unos 22 años, cuya semejanza con el Nazareno y extraña sabiduría conmueven, exaltan y convencen. Se ve dueño de una paciencia enorme, acorde con cada uno de gestos, de los movimientos de sus manos, incluso de su risa, porque todo en él parece obedecer a una armonía perfecta.