Clara Chávez - La Isis de Samael
Normalmente, la imagen de Samael que es transmitida por los misioneros es la de un esposo fiel y sacrificado, siempre al lado de su esposa sacerdotisa Arnolda, alias "maestra" Litelantes, quien trabajaba en los Mundos Superiores como uno de los cuarenta y dos jueces del Karma.
Pocos estudiantes saben que Víctor Manuel Gómez estaba casado con otra mujer antes de conocer a Arnolda, y mucho menos saben que después también le fue infiel con otra mujer.
Sara Dueñas - La EsposaEl 12 de Junio de 1940, Víctor Manuel contraía nupcias en Colombia, por el rito católico, con Sara Dueñas, con la cual tuvo dos hijos varones de nombres Salomón e Imperator, y que más tarde dejaría.
Este pasaje oscuro de su vida sería reconocido por el propio Samael en su libro "Las Tres Montañas", relatando un presunto diálogo con su Gurú Adolfito, quien le reprende por haber abandonado en la miseria a su mujer.
Samael Aun Weor en Las Tres Montañas escribió:
"Aquí en la Iglesia Gnóstica dijo solemnemente el Hierofante sólo podéis estar casado con una sola mujer, con dos no".
"Tú, en un pasado le disteis vanas esperanzas a cierta dama XX, quien por esa causa y a pesar del tiempo y la distancia, todavía continúa esperándote".
"Obviamente, en forma inconsciente le estáis haciendo un gran mal, pues ella, aguardándote, vive en una ciudad dentro de la más completa miseria".
"Esa Dama, bien podría regresar al seno de su familia en el campo; así es claro que sus problemas económicos quedarían resueltos".
Arnolda Gómez - La Dama-AdeptoMás tarde, conocería a Arnolda, "maestra Litelantes", la que fue su compañera durante la mayor parte de su vida, y con la que tendría cuatro hijos más.
En el libro "Litelantes, la Estrella del Dragón", Arnolda confiesa que Samael era un borrachín muy mujeriego, y que le permitía andar con cualquier otra mujer con la condición de estar enterada.
Dosamantes en Litelantes, la Estrella del Dragón escribió:
(...) solamente le pedía que si andaba con alguna mujer, que francamente se lo dijera, que él era muy hombre para tener las mujeres que quisiera, que era muy libre, pero no quería saberlo por los vecinos, sino de su propia boca.
Clara Chávez - La IsisSabemos, gracias a los testimonios de varios discípulos directos, tales como Medina, Amortegui o Uzcátegui, que Samael se marcharía con otra mujer más.
Joaquin Amortegui, alias "maestro Rabolú", la denominaba como "La Enterradora", justificando la infidelidad porque hubo separación de cuerpos durante 6 años, con lo cual, decía Amortegui, ya no había adulterio, era simplemente un "cambio de vaso hermético" para poder terminar la "Gran Obra" a la que estaba "obligado" Samael.
En el Misterio del Áureo Florecer, Samael hacía, por primera vez, mención de la figura de la “enterradora”, la cual era la consecuencia karmática del adulterio. Sin embargo, Gómez declaraba haber por fin evitado el desliz y vencido en su prueba inicíatica de fidelidad conyugal.
SAW en el Misterio del Áureo Florecer escribió:
Litelantes como siempre estuvo a mi lado soportando pacientemente todas esas sandeces de mis tiempos de Bodhisattva caído. En llegando el otoño de la vida en cada reencarnación, confieso sin ambages que siempre hube de marcharme con la “enterradora”, quiero referirme a una antigua iniciada por la cual siempre abandonaba a mi esposa y que en una y otra existencia cumplió con su deber de darme cristiana sepultura.
En el atardecer de mi vida presente, volvió a mí esa antigua iniciada; la reconocí de inmediato, pero como quiera que ya no estoy caído la repudié con dulzura; ella se alejó afligida.
Según Óscar Uzcátegui, se trataría de una antigua iniciada, apodada como el "Ángel Filadelfia". Dice el Sr. Uzcátegui que
"por razones de carácter biológico la compañera que había tenido no podía seguir ayudándolo en materia de alquimia", entonces el "Padre" interno de Samael le mostró que tenía que trabajar con esta otra mujer.
El Misionero Salazar Bañol sería el tercero en confirmarlo a sus estudiantes. De acuerdo a él, Arnolda sufrió una enfermedad en el útero, y no podía practicar el Arcano AZF, con lo que Samael, después de atravesar una etapa de abstinencia sexual, obtuvo otro vaso hermético para continuar la "obra" y no quedarse "estancado".
Julio Medina, alias "maestro Gargha Kuichines", realizó uno de los testimonios más claros y contundentes. Fue recopilado por Luis Alberto Renderos, también discípulo de Samael y autor del prólogo de
"Gnosis en el S. XX", y publicado en su libro
"Como surgió la gnosis en El Salvador".
Renderos en Como surgió la gnosis en El Salvador escribió:
Entrevista/Visita a D. Julio Medina
Aprovechando mis vacaciones anuales se me ocurrió visitar al Maestro GARGHAKUICHINES (JULIO MEDINA V.) en su residencia ubicada en la ciudad de CIENAGA -Magdalena - COLOMBIA. Le pedí audiencia y me la concedió, seguidamente partimos hacia allá con mi esposa. En Julio de 1978.
El hogar de Don Julio y familia era pasible; nos recibió El, su esposa e hijos con mucha cortesía. Después de las presentaciones y saludos de rigor, el maestro comenzó su comentario acerca de lo ocurrido en la SEDE PATRIARCAL asi: MI COMPADRE me confió su cambio de pareja, en cumplimiento de la orden que le dio su REAL SER de tomar por esposa a CLARA CHAVEZ quien fungía como ISIS en los RITUALES, porque con ella salieron del PARAISO y con ella debían volver. Que con la comadre no eran casados y por no haber tenido relaciones íntimas por más de 7 años consecutivos con ella, no había violado el NOVENO MANDAMIENTO. Que en los cuerpos físicos de ambos no había un solo átomo de sus relaciones maritales, por lo tanto no había violado la LEY UNIVERSAL. Que su boda fue solo civil en Guadalajara hacía más de un año y que su acta de matrimonio la guardaba herméticamente. A su nueva Sacerdotiza la alojaba en un Hotel del D.F. Parece ser que uno de los testigos de la Boda lanzó la piedra, la cual llegó a manos de la comadre, mujer de armas tomar, quien descubrió el cuerpo del delito, se enceló y comenzó la guerra sin cuartel contra el Maestro y la familia Chávez. Llena de furia comenzó a llamar telefónicamente a los Gnósticos de América Latina, informándoles que el Maestro había caído en adulterio.