Gracias por la bienvenida, Quetzal, Maat. Creo que eso de los tìtulos pomposos es mas bién gracioso. Acá todos aprendemos de todos, y justamente si hay algo que pueda denominarse maestria, ella está en la capacidad de cada uno de aprender de cualquier hijo del vecino, o del viento o de las nubes.
Me olvidé de mencionar que luego de los 5 meses me retiré de las charlas. Además, los estudios de la universidad no me dejaban tiempo para mucho.
Viendo hacia atras, a los XX años, todo aquello me parece ahora carente de sentido. Toda la mitologia creada por Samael Aun Weor, toda la distorsionada concepcion de la relacion entre el maestro y el alumno, ufff.... lo peor es que hay quienes quedan alli atrapados, en ese laberinto mental. Quizá mucho de ello se deba a que no nos detenemos a pensar que hay diferencia entre lo que somos y el conocimiento que acumulamos. El conocimiento es algo externo, algo que se puede transmitir, más ese "algo" que cada quién necesita para crecer espiritualmente no se lo puede brindar ningun maestro, cada quien lo tiene que sacar de su propio interior.
No soy budista ni taoista porque no me gustan los "ismos", pero les voy a dejar con unas palabras de Lin Chi, que me parecen bastante simpáticas, y en su brevedad hay más cordura que en los 100 libros de Samael Aun Weor
Citar:
¿Calvos, qué andáis buscando? Por todos lados váis diciendo que el Tao ha de practicarse y ponerse a prueba (comprobarse)...¡No seáis zoquetes! Si hay alguien que pueda practicar algo, lo que ese practica no es si no la acumulación de karma para varias reencarnaciones. Habláis de disciplinar a la perfección los seis sentidos, pero eso no es más que crear karma, ¡los Budas y Patriarcas no son tan superficiales! (...) Buscar el Dharma es crear karma, estudiar los sutras y comentarios es crear karma, buscar al Buda ... ¡todo eso no es más que crear karma y más karma, que os llevará derechos de cabeza a los Infiernos! Muy por el contrario, los antiguos vivían la vida con enorme despreocupación, actuando apropiadamente en función de cada circunstancia particular, según ésta surgiese y según viniese a cuento (sin directrices ni ideas preconcebidas); (...) No hay lugar en el Budismo para el esfuerzo, simplemente sed vosotros mismos, sin añadir nada especial. Haced caca, laváos el culo, ponéos la ropa y comed vuestra comida. Cuando estéis cansados, id a tumbaros. Los ignorantes se burlarán de esto, pero los sabios lo comprenderán.
Cuando sea hora de vestirse, ponte la ropa, cuando tengas que andar, anda, cuando tengas que sentarte, siéntate. No albergues ni un solo pensamiento en tu mente respecto a buscar la Budeidad. Un antiguo sabio dijo: " Si uno busca al Buda, uno pierde al Buda"; (...) Al ir de un sitio a otro, si a cada sitio lo consideras tu propio hogar esto será auténticamente así, pues lo cierto es que, ante cualquier circunstancia que surja, uno nunca ha de intentar cambiarla (o manipularla). De este modo, tus acciones y sentimientos habituales, que normalmente crean karma suficiente para los Cinco Infiernos, se transformarán por si solos en el Gran Oceano de la Liberación.
¿Queréis saber a quién se parecían los grandes maestros? No tenían nada que no tengáis vosotros. Si intuís esto, no hay diferencia entre vosotros y esos viejos maestros. Si deseáis pareceros a ellos, dejad de mirar hacia afuera. Sed vosotros mismos; (...) Todos tenemos la Naturaleza Búdica; el problema es que vosotros no teneis fe, no creeis lo bastante, carecéis de libertad e independencia, os perdéis en una persecución constante de cosas ajenas y lo único que conseguís es un mero conocimiento literario (intelectual, teórico) que se aleja por completo del Camino de la vida (...) Cuando ceséis de correr detrás de las cosas externas, entonces es cuando os pareceréis a los viejos maestros. Si por el contrario seguís corriendo tras ellas con apego, renaceréis en el vientre de una burra o de una vaca.