Veo que está en desacuerdo con el testimonio publicado, pero debe saber que no es un testimonio propio sino de un misionero gnóstico.
Budhico escribió:
Querido Quetzal,
Siento de veras que hayas tenido una mala experiencia en ese tema. Está claro que no has sido bien guiado en un tema tan trascendental y delicado como es el del la sexualidad sagrada. De todas formas, ya no somos niños, y está claro que uno realiza la maestría basado en su propia experiencia. No se puede uno quedar mirando a los padres y culpandolos de todo el resto de su vida, uno tiene que madurar.
Si uno ha quedado reprimido y traumado en cuanto al tema sexual pues debe poner los medios para trascender eso, y es un camino. Nadie domina la sexualidad sagrada en dos dias, puede llevar años.
Quizás los consejos en cuanto a la alquimia fueron mal entendidos o mal llevados a la practica
Son muchas hipótesis por confirmar con respecto a mí persona, aunque se agradece la "preocupación". En cualquier caso, le repito que no es experiencia propia, y aunque no esté de acuerdo con el testimonio no debe dejarse llevar por esta contrariedad para elaborar un discurso paternalista sobre una persona que usted no conoce.
Es cierto que el tema de la sexualidad sagrada es delicado. En la gnosis samaeliana es una podera herramienta de presión psicológica. En primer lugar, fomenta la culpabilización crónica del sujeto que es siempre susceptible de ser juzgado como fornicario, y se va conduciendo por etapas de crisis emocionales a medida que crece su impotencia y culpabilidad. En segundo lugar, el trastorno sexual permite un mayor control sobre el adepto, generando una constante ansiedad y desazón.
Quizás quiera ofrecernos su comentario sobre la siguiente frase.
Samael Aun Weor en El Libro Amarillo escribió:
Es preferible morir antes que cometer el crimen de derramar el semen
Budhico escribió:
Está claro que la alquimia no tiene nada que ver con la sexualidad normal de un fornicario y no puede pretenderse que se parezca. Pero tampoco puede pasar uno a quedarse reprimido o insatisfecho pues ahí queda mal hecho el trabajo o simplemente no hay fuego. Ahí debes aplicar tu la comprensión y luego la maestría en la practica, pero no puedes culpar de tu mala experiencia a nadie, eres tú contigo mismo, con tu cuerpo y con tu pareja.
De nuevo se confunde, la grabación no es de mi autoría, tampoco la experiencia que se relata en ella. O es que quizás piense que todo aquel que disiente de la gnosis samaeliana habla por mi boca.
Queda claro que su pensamiento se acomoda perfectamente al credo samaeliano, y usted coincide en pensar que la sexualidad normal es propia de un fornicario. Le faltó el decir que todos somos hijos de fornicarios y por lo tanto hijos del pecado. Que todos nosotros nos transformaremos en demonios, si es que no lo somos ya.
Por supuesto la culpa es siempre del aspirante, de su cuerpo o de su pareja, nunca del instructor, del supuesto maestro o de su "enseñanza". No hace falta recordar que uno de los fundamentos de toda secta destructiva es la de implantar sentimientos de culpabilidad en el adepto, con ello se logra doblegar voluntades fácilmente, ¿no es así? Su mención al fuego (sagrado) me recuerda un escrito de Samael, quizás también desee comentarlo.
Samael Aun Weor en el Matrimonio Perfecto escribió:
Si vosotros tenéis vuestra lámpara llena de aceite, el templo estará siempre lleno de luz. Si vosotros derramáis el aceite de vuestra Lámpara, se apagará el fuego, y os hundiréis entre las profundas tinieblas exteriores, donde solo se oye el llanto y el crujir de dientes. El semen es el habitáculo del Fuego. Si derramáis el semen perderéis el fuego, y os hundiréis en profundas tinieblas. El semen es el aceite de vuestra lámpara. Si derramáis el semen se apagará vuestra lámpara y os hundiréis entre las tinieblas de los luciferes.
Budhico escribió:
Los maestros intentan ayudar, dan consejos, pero uno debe hacer su propio camino. ¿Acaso alguien te dice a ti como debes disfrutar de la comida? o culparias a alguien que te de un curso de cocina de que tú no logras disfrutar de la comida o cocinar como tu quisieras? es absurdo verdad? pues alegrate que has comprendido que esa formas de practicar que tenías no era adecuada y ponte a practicar de nuevo con maestría.
Por supuesto. Los maestros siempre actúan de buena fe y con voluntad de ayudar al discípulo. Todo error es culpa del novicio quien carece del "saber" del maestro.
Pero, ¿todavía puede alguien negar que Samael Aun Weor era un hombre enfermo de poder y vanidad? ¿Hay maestría en alguien que profetizaba el avistamiento del Hercólubus en 1999, un hombre que dice que el asma se cura con caca de perro y el sangrado uterino con caca de burro, que es asegura haber obtenido el conocimiento de los mundos superiores mientras evidenciamos que plagió secretamente a decenas de autores? ¿Acaso usted disfruta con esa comida, con su racismo, homofobia, machismo, fanatismo, con su constante culpabilización y manipulación psicológica?
Budhico escribió:
El miedo a equivocarse, la culpa, etc todo eso es ego, nadie dijo que tuvieras que sentirte culpable o ser recatado, eso es un malentendido. Nada que no sea luz, que no sea amor, que no sea felicidad puede provenir de un maestro, esos son errores nuestros o de quien te malenseño.
Un autentico iniciado disfruta de su sexualidad sin tapujos, si miedos, deshinibido, pero eso sí, con pureza en su interior, sin proyecciones del ego. Un equilibrio.
El equilibrio dista mucho de la doctrina samaeliana y la prueba la tiene usted con los testimonios de nuestros miembros. No puede pedir credibilidad y luego culpabilizar sistemáticamente al practicante. Es la práctica la que ocasiona el daño, no el practicante que la ejecuta.
El miedo a equivocarse y el sentimiento de culpa no es ningún ego, sino es el resultado de la aceptación consciente e inconsciente de los elementos doctrinales de la gnosis samaeliana.
Frases como más vale morir antes de derramar el semen, o cuando derramamos el semen entramos en el reino de las tinieblas sirven para infundir al neófito pánico y terror.
Si es cierto que realmente piensa que
"nada que no sea luz, que no sea amor, que no sea felicidad puede provenir de un maestro", sea consecuente y concluya que Samael Aun Weor no lo era.