Las profecías maya y el fin del mundo en 2012
Desde la antigüedad, siempre han existido hombres de aspiración mesiánica que decían interpretar los designios divinos. Los exaltados agoreros y profetas han dejado plasmadas numerosas profecías relativas al fin del mundo en los libros sagrados, formando parte de nuestras raíces culturales y religiosas. Esta inquietud acerca del final de los tiempos y la llegada de un nuevo mundo o era, ha acompañado al hombre desde entonces y en toda sociedad humana se encuentran vestigios de numerosas
profecías fallidas.
Por otra parte, cualquier escenario catastrofista es oportunamente aprovechado por los
paranoides para incidir en el miedo colectivo e irracional. Estos miedos infundados pueden llegar a calar en determinados sectores de la opinión pública, estimulados por la percepción de vivir en una época agitada e incierta, marcada por una fuerte incertidumbre climática, desastres naturales o graves crisis económicas.
Bajo esta perspectiva, estos tiempos actuales son idóneos como caldo de cultivo para la gestación de nuevas delirantes profecías, como la de que nuestro mundo se verá sumido en su propia destrucción al llegar el 21 de diciembre de 2012. La preocupación por el contagio de un pánico general ha llevado a algunos organismos interministeriales franceses de lucha contra las sectas a ocuparse de este tema en sus publicaciones para contrarrestar la desinformación general. La
Miviludes es un organismo perteneciente al Estado Francés de vigilancia y lucha contra los grupos sectarios destructivos. En su
informe del 2010 se ocupa especialmente de las profecías relativas al fin del mundo en el 2012, diciendo que
"son casi siempre fundadas en interpretaciones angustiosas de fenómenos realmente constatados u observados", y advierte lo alarmante que la instrumentalización de estas tesis puede llegar a ser en el caso de impactar en personas frágiles o vulnerables.
La gestación de la ideaLa idea de un hipotético acontecimiento apocalíptico para el 2012 proviene de la corriente de pensamiento de la Nueva Era, en la que se entremezclan esoterismo y toda clase de creencias supersticiosas junto a aspectos culturales y mitológicos maya. Es lo que en inglés se ha denominado como
"Mayanism", traducido al español
Mayanismo, del que conviene distinguir los auténticos académicos denominados como
"mayistas".
Existen numerosas profecías que atribuyen una especial significación a la fecha del 21 de diciembre de 2012. John W. Hoope
1, antropólogo de la universidad de Kansas, en su ensayo titulado
"A critical history of 2012 mythology" afirma que fue la astrónoma Maud Makemson
2 (1951) la primera en asociar el 13.0.0.0.0 3 kankin 4 Ahau (21 de diciembre de 2012) con las pofecías del fin del mundo basándose en el Libro del Chilam Balam. Hoope asegura que
"su traducción de la fecha y su significado fueron erróneos, resultando en una poco creíble profecía asignada a la fecha de 1752. Su libro presentó esa fecha al público en general llevándolo a una absurda confusión".
Una segunda referencia, y que introduce por primera vez la fecha del 23 de diciembre de 2012 para correlacionarla con el Armagedón, procede del libro de Michael D. Coe
3 "The Maya", citado por la página web
2012hoax.org:
Citar:
Existe la propuesta (...) de que el Armagedón sorprendería a las personas degeneradas de todo el mundo y a toda la creación en el día final del treceavo [baktun]. Así que (...) nuestro actual universo (...) [sería] aniquilado el 23 de diciembre de 2012, cuando el Gran Ciclo de la Cuenta Larga sea completado.
Coe estaba basando su conjetura en el trabajo de un antiguo arqueólogo llamado Sylvanus Morley
4, quien publicó en 1946
"The Ancient Maya" y en cuyo apéndice aparecían las famosas tablas que correlacionaban el Katún maya con el sus equivalentes del calendario Gregoriano. A partir de aquí, era posible extrapolar que el treceavo Baktún terminaría justamente el 23 de diciembre de 2012. ¿Pero significa esto el final del mundo? En el mundo académico,
esta interpretación apocalíptica de la Cuenta Larga no es aceptada, ya que la mayoría de estudiosos afirman que esto simplemente significa que la cuenta se reinicia, bien al llegar al Baktun 13.0.0.0.0 o al llegar a 20.0.0.0.0.
Sin embargo, a partir de este momento no han dejado de sucederse reinterpretaciones y nuevas profecías sin ningún fundamento arqueológico o astronómico aunque, supuestamente, inspiradas en el calendario maya y que han ido alimentando la creciente confusión.
Según John Major Jenkins
5, en 1967, el periodista Tony Shearer
6, otro profeta mayanista de la Nueva Era, publicó un panfleto titulado
"The Sacred Calendar". Un poco más tarde, en 1971, publicó un segundo libro sobre mayanismo
"Lord of the Dawn, Quetzalcoatl: The Plumed Serpent of Mexico" el cual trataba de explorar la espiritualidad del calendario sagrado Azteca y Tolteca. Dice Jenkins que Shearer
"se enamoró de su nueva vida y alimentó e inspiró visiones poéticas sobre el poder del antiguo calendario para despertar y transformar a quienes aprendían de él". En el prólogo de su libro se ponía de manifiesto
el carácter profético, e incluso mesiánico, de su libro puesto que veía en la fecha de su publicación el momento adecuado para alertar al mundo de que su degradación le conducía hacia su propia auto-destrucción.
En 1976, Frank Waters
7, escribe el libro
"Mexico mystique: the coming sixth world of consciousness", en el cual su autor mezcla la arqueología con la astrología, con la mitología e, incluso, la Teosofía, para especular con que las antiguas civilizaciones mesoaméricanas comparten los mismos principios y creencias que el resto de sistemas religiosos, tales como el Cristianismo o el Budismo. Por otra parte, Waters también formula ciertas interpretaciones del calendario maya, afirmando que el final del gran ciclo tendría lugar el 24 de diciembre del año 2012, momento en el que cree se dará un cambio en la conciencia planetaria que vendría representada por la alegoría de la sucesiva destrucción de mundos, aunque no aporta ninguna fuente maya que confirme la creencia en la llegada de esa nueva era de la conciencia humana.
Continuando con la evolución de la tesis apocalíptica, el siguiente paso relevante fue la publicación del libro
"El Factor Maya" de José Argüelles
8. A pesar de que el libro de Argüelles contenía propuestas muy poco creíbles, y que fueron enseguida desestimadas por la comunidad científica, atrajo el interés de la cultura de la Nueva Era. El autor hace abundante uso de términos metafísicos a lo largo de toda su obra, presentaba a los mayas como
"navegantes planetarios" y
"seres dotados de aptitudes psíquicas, (...) intelectuales y espirituales altamente evolucionadas". También afirma que el 21 de diembre del 2012, llegaría a la Tierra de
"un rayo de Sincronización Galáctica" cuyo fin será el de
"acelerar e intensificar el desarrollo de la vida y la conciencia en este planeta".
¿Cuál es la realidad de esta profecía?Mark Van Stone
9, miembro de la
Foundation for the Advancement of Mesoamerican Studies, ha realizado uno de los estudios más completos y más definitivos para desmontar el fraude detrás de estas supuestas profecías mayas. Algunas conclusiones de sus estudios son:
1) Los Mayas de Palenque no esperaban que el año 2012 fuera el fin del mundo, porque
el calendario Baktún se reinicializa cada vez que alcanza el 13.
2) El concepto cíclico del tiempo entre las culturas mesoamericanas no es tal. Tanto Mayas como Aztecas consideraban que
la Creación evolucionaba constantemente desde la era previa.
Para comprender mejor el funcionamiento del calendario maya recomendamos estudiar el artículo
"No Doomsday in 2012" publicado por Ian O´Neill
10 en Universe Today. O´Neill explica que la profecía apocalíptica maya está únicamente basada en un calendario que, generalmente presuponemos, no ha sido diseñado para calcular fechas posteriores al 2012. Sin embargo, los arqueólogos mayas están actualmente debatiendo si la Cuenta Larga está diseñada para reiniciar de nuevo en 0.0.0.0.0 después de 13.0.0.0.0, o si el calendario, simplemente, prosigue hasta alcanzar 20.0.0.0.0 (aproximadamente 8.000 dc) y luego se reinicia. Es decir,
el calendario maya, como todo calendario, cuando llega al final de un ciclo (como fin de año) no termina abruptamente en una destrucción mundial sino que vuelve a comenzar de nuevo. En palabras de Van Stone:
"el debate actual sobre el 21 de diciembre de 2012 es el resultado de la actual confusión derivada de proyecciones, suposiciones, y malinterpretaciones de la ciencia y de las creencias de varias antiguas culturas mesoamericanas". Todo este bulo sobre un el apocalipsis maya forma ya parte de las creencias culturales de nuestra actual civilización, y no se diferencia en demasía del resto de delirantes profecías milenaristas anunciadas por profetas o creyentes de la Nueva Era a lo largo de la historia.
Referencias:1. Hoope, John W. 2011. A critical history of 2012 mythology.
http://www.psychologytoday.com/files/at ... hology.pdf (accedido el 22-12-2011)
2. Makemson, M. W. 1951. The Book of the Jaguar Priest. Schuman.
3. Coe, Michael D. 1966. The Maya. Ancient Peoples and Places series. Thames and Hudson.
4. Morley, Sylvanus. 1946. The Ancient Maya. Stanford, CA: Stanford University Press.
5. Jenkins, John Major. 2009. 2012 The Story: The Myths, Fallacies, and Truth Behind the Most Intriguing Date in History. Tarcher/Penguin.
6. Tony Shearer. 1976. Lord of the Dawn, Quetzalcoatl: The Plumed Serpent of Mexico
7. Waters, Frank. 1975. Mexico Mystique: The Coming Sixth World of Consciousness. Swallow Press
8. Arguelles, José. 1987. El factor maya. (5ª edición). México: Círculo Cuadrado.
9. Van Stone, Mark. 2009. It's Not the End of the World: What the Ancient Maya Tell Us About 2012.
http://www.famsi.org/research/vanstone/2012/index.html (accedido el 22-12-2011)
10. O´Neill, Ian. 2008. No Doomsday in 2012.
http://www.universetoday.com/14094/no-doomsday-in-2012 (accedido el 22-12-2011)