Ramiro Reynaga es hijo del primer ideólogo andino de la época moderna y nieto de Aleja Chavarría, una descendiente de Tomás Katari, el dirigente indio que dirigió, junto a Tupaj Amaru y Tupak Katari, la última gran guerra contra los españoles en el último tercio del siglo XVIII.
Estuvo en la fundación del movimiento indio Tupaj Katari, de cuya organización fue su primer comisario de prensa en 1979. Al año siguiente fue nombrado coordinador general del consejo indio de Suramérica, durante el primer congreso celebrado en Cusco, Perú. En 1995 fue nombrado coordinador internacional del Consejo Nacional de la Juventud India y delegado indio ante las Naciones Unidas. Ramiro Reynaga, que ha escogido el nombre kechua de Wankar, es un ideólogo convencido de la victoria de las civilizaciones indígenas, naturales, frente a la cultura occidental, europea, individualista y superindustrial.
En el libro "Sabiduría, poder y comprensión", se recoge una selección de escritos con la finalidad de plasmar el auténtico pensamiento indígena americano. Víctor Molina entrevista a Ramiro Reynaga sobre el movimiento indigenista, y hace la siguiente mención a la gnosis samaeliana:
Ramiro Reynaga escribió:
También está el bastardeo del gnosticismo esotérico, por supuesto. Allí se manejan algunas palabras nuestras o algunos de nuestros conceptos. Pero sus agentes son lodo lo contrario a lo indígena. Se supone que la base de los gnósticos es eliminar el ego. Se supone además que eso es algo principal. Pero nunca he visto egos más robustos que dentro del esoterismo. Algunos de ellos se creen hasta dioses. O al menos con una autoridad sublime como para decir: no te aproximes a aquellos que practican malas artes. Porque entre ellos todos practican vaivenes equívocos, salvo el que te lo dice. Eso muestra algo muy preocupante: parasitan la cultura indígena.