Queridos hermanos
Hoy día 23 de Julio del 2010, a los 5 años del retiro físico del Divino Redentor del Mundo, queremos que Su Pueblo, en homenaje al Padre de Todos los Dioses, a Zeuz Daimon, o Lakhsmi Daimon, realicemos un compromiso de corazón y de materia, para concretar un Templo para El.
Estamos con la campaña de los Bonos del Templo Divino Daimo, está faltando un poco más de la mitad de los fondos para comprar el terreno donde construir el Templo del Divino Daimon. Con el objetivo de conseguir los 400.000 dólares faltantes es que presentamos una propuesta de venta de bonos colaboradores.
Estos bonos son emitidos en forma personal, esto es sin consignas de país, diócesis o Lumisial, son personales y cada Bono tiene un monto de 1.000 dólares, son nominativos y será publicado en la comunidad digital el avance de dicha recaudación con información nominal.
Con 400 personas que se comprometan a colocar esta pequeña ofrenda para El Más Grande, lograremos concretar la coronación de la Obra del Divino Redentor del Mundo.
Al día de la fecha tenemos 190 bonos colocados con compromiso de compra, tenemos en nuestro haber casi 40.000 dolares. Con lo cual aún nos falta colocar 210 bonos.
Quien quiera colaborar con uno o más bonos, o formado grupo de algunas personas, podrá hacerlo.
El hermano que anhele adquirir uno de estos bonos puede escribirme a
alfredoamayamartinez@gmail.com o con
Judy Gasca,
asiluz19sixju@gmail.com, o
Sandra Ibarra
sandri.jessi@gmail.com,
En todas las comunicaciones si pueden mandar copia a la secretaria a Griselda Hernandez "Griselda Hernández" <griseldahernandez209@gmail.com>
Agradecemos profundamente la comprensión y colaboración de todos, para que con el esfuerzo aunado de todo el pueblo en su conjunto podamos cristalizar un Homenaje al Divino Daimon
Aprovechamos la ocasión para desearles a cada uno de los miembros de éste bendito pueblo qué el Divino Maestro Lakhsmi Daimon impregne nuestros corazones y conciencias con su infinito Amor y Luz guiándonos en cada uno y todos los días de nuestra vida.
Afectuosamente,
Alfredo Amaya