La encrucijada tao en la FiscalíaEl Espectador - Bogotá (Colombia)
martes 7 de diciembre de 2004
La Fiscalía Segunda Especializada de Bucaramanga tiene en sus manos una ‘papa caliente’. Se trata del proceso número 242.580, que adelanta desde el pasado 28 de octubre contra varios de los más reconocidos miembros de la comunidad tao, cuya sede principal se ubica en la vereda El Taladro, a dos horas de Charalá (Santander). Allí, cerca de 3.000 monjes conviven en el Sakroakuarius, templo sagrado en el que buscan la paz a través de la meditación, la enseñanza de las artes marciales y la interacción con la naturaleza.
No obstante, el ente acusador –apoyado en cerca de 15 testimonios de ex integrantes de esa comunidad– piensa otra cosa.
Los denunciantes aseguran que dentro del templo, liderado por un monje al que denominan Kelium Zeus, quien según sus seguidores es la misma reencarnación de Lao Tse, se cometían toda clase de prácticas extrañas y delitos que van desde accesos carnales abusivos con menores de edad, hasta tráfico de armas y secuestros.Estos hechos fueron relatados con detalle en un informe preliminar que data del 9 de septiembre pasado y que fue elaborado por agentes del CTI de la Fiscalía, quienes por varios meses desarrollaron las pesquisas iniciales.
El documento dejó tan impresionados a los investigadores del caso, que de inmediato empezaron a recibir declaraciones. La mayoría son de mujeres jóvenes, de unos 23 años en promedio, quienes denunciaron que el líder espiritual de la comunidad, Kelium Zeus, abusó sexualmente de ellas cuando eran menores de edad.“Casi todas las denuncias que obran en el expediente son de mujeres que afirman que entre 1992 y 1993, cuando tenían 10 y 11 años, fueron ‘ofrendadas’ a este supuesto maestro”, señaló a El Espectador uno de los investigadores del caso. “Incluso –agregó–, nos sorprendieron mucho estos relatos, porque las niñas no parecían tan afectadas como creíamos. ‘A la luz de la religión tao eso no es delito’, nos dijeron”.Pero lo que más preocupó a las autoridades fueron denuncias según las cuales
varios miembros que ‘desertaron’ de la comunidad tao y que denunciaron que en el interior de ese templo sagrado se cometían un sinnúmero de delitos, han sido asesinados o han resultado muertos en extrañas circunstancias. Y aunque no se ha probado en el expediente que alguien de esta comunidad esté relacionado con alguno de los asesinatos, lo cierto es que las denuncias alertaron a la Fiscalía.
Según las autoridades, desde que se inició formalmente la investigación –28 de octubre–, dos de los testigos han sido asesinados. El último de los homicidios se produjo en Bogotá el pasado viernes 26 de noviembre.
Y como si todo esto fuera poco, las declaraciones recogidas por el ente acusador van más allá. Varios testimonios indican que a principios de los 90 por lo menos dos ex miembros de la comunidad habrían sido asesinados en Buenaventura y Medellín. La gravedad de estas denuncias hizo que la Fiscalía, en coordinación con Policía, Ejército y DAS, empezara a planear un milimétrico operativo de allanamiento al templo de los tao, ubicado en el municipio de Gámbita, en una finca conocida como Bogotacito, que se llevó a cabo el 26 de noviembre último.
Cerca de 700 hombres armados irrumpieron allí a las cinco de la mañana con el fin de detener a Luis Gustavo Morales Sierra (Kelium Zeus), su esposa Omaira Calderón de Morales (conocida como Afrodita), uno de sus hijos, Joab Morales Calderón, y cinco de sus más cercanos colaboradores: John Jairo Botero Montoya, Diego León Agudelo Ceballos, Iván de Jesús Gil Echeverri, César Izquierdo Torres e Iván Vásquez. Todos están sindicados de concierto para delinquir, homicidio agravado, secuestro, acceso carnal abusivo y acceso carnal violento.
No obstante, “fue imposible ubicarlos. El terreno donde funciona el templo tiene unas 800 hectáreas, y cuando preguntábamos por alguno de ellos, siempre nos respondían: ‘Los señores que los atendieron les responden las preguntas’. Nadie se atrevía a dirigirnos la palabra”, indicó otro investigador. “Pero era claro que nos estaban esperando porque actuaron con naturalidad desconcertante cuando llegamos”.
La defensa de los taoEl Espectador dialogó con uno de los voceros de la comunidad, que actualmente permanece en el templo Sakroakuarius y que solicitó el anonimato. Según él, las denuncias formuladas en la Fiscalía no tienen fundamento, ya que la Santa Iglesia Tao Cristiana Universal Movimiento S.O.S de Rescate Interoceánico (que es su nombre completo) predica la paz. “Nuestra única arma es la Biblia”.
“
Los que denunciaron eso sufren de aberraciones sexuales –dijo–. Seguramente les pagaron para que dijeran eso”. Sobre los presuntos asesinatos de ex integrantes de esa comunidad en los últimos meses, el vocero explicó que al templo llegan muchas personas y que sus muertes, una vez lo abandonan, no pueden atribuírsele a la religión que los quiso rehabilitar. “Aquí han venido prostitutas, sicarios y hasta narcotraficantes buscando orientación espiritual. Si los han matado después de irse de aquí, no es culpa nuestra”, explicó, en tono enfático.
También el monje insistió en que es falso el mito según el cual la comunidad maneja “unos ejércitos voladores” o abejas, que le echan a quien intente penetrar en el templo sin autorización. También hizo hincapié en que el hermetismo y la desconfianza de los tao (religión que fusiona la sabiduría de los maestros orientales y las doctrinas de Jesús) se debe a que
vienen siendo amenazados por paramilitares.El vocero aseguró, además, que el operativo de las autoridades estuvo salpicado de irregularidades, que las granadas que encontraron allí no eran de ellos y que fue un montaje de los militares que estuvieron en el allanamiento. “Algunos militares taoístas nos informaron lo que iban a hacer. Por eso estábamos preparados”, confesó. Y agregó: “Quisieron legalizar su ilegalidad fabricando este montaje”.
Tras el operativo, relató el vocero religioso, apenas han regresado 250 de los 3.000 monjes que permanecían en el templo, al tiempo que aseguró que es falso que ellos estén ubicados en una reserva forestal, pese a que las autoridades tengan en su poder una orden de desalojo del Inderena y de la Corporación Autónoma de Santander.
Aunque las autoridades creen que Luis Gustavo Morales (Kelium Zeus) se encuentra escondido en el templo, el vocero insistió en que “El Maestro” se fue del país hace más de ocho años porque temía por su vida y que desde entonces “se comunica telefónicamente para darles sus enseñanzas” . No obstante, El Espectador, en reportaje publicado el 17 de enero de 1998, visitó el templo Sacroakuarius e incluso conversó con este hombre sexagenario. Por lo pronto, y mientras avanza el proceso, lo cierto es que la Fiscalía tiene entre sus manos un expediente muy delicado que apenas comienza y del que, sin duda, se hablará bastante en los próximos días.
La religión de los taoLa comunidad tao vive bajo las enseñanzas cimentadas en la fusión de las doctrinas orientales y Jesucristo. Los taoístas creen que existió hace muchos años un demonio llamado Marras, que introdujo las palabras que programan las desgracias de la humanidad y de las generaciones venideras. Según ellos, entre más se repitan estas palabras, más probabilidades habrá de causar las tragedias.