El CEG capta adeptos con conferencias en Terrassa
El Jueves, 2 de agosto de 2001, aparecía una noticia relativa al antiguo grupo de Ernesto Barón en el diario catalán El 9 Nou. Definido por el AIS como
"grupo coercitivo", el artículo explica que
el grupo más peligroso entre los que configuran el movimiento gnóstico, es el Centro de Estudios Gnósticos.Un grupo sectario capta adeptos con conferencias en el centro de Terrassa
Charlas sobre ovnilogia, cosmología o desdoblamiento astral es la oferta del Centro de Estudios Gnósticos (CEG) en Terrassa, un grupo que varios expertos califican de secta, aunque en España esta denominación no está regulada todavía por ninguna ley. Después de algunos años en el Valles, los especialistas hablan de un resurgimiento de un grupo que anuncia el fin del mundo a partir de un libro también publicitado en Terrassa. Ex adeptos del grupo lo califican de peligroso y con unas prácticas muy represivas.
Un grupo sectario capta adeptos con conferencias en el centro de Terrassa
El Centro de Estudios Gnósticos (CEG) también promociona un texto que anuncia el fin del mundo.
Terrasa. Jordi Torrens.
Se llama
Centro de Estudios Gnósticos (CEG) - aunque su nombre no suele aparecer mucho de forma pública -, y desde hace un par de meses ha iniciado una campaña de captación de adeptos en Terrassa. Legalmente, en el Estado Español no se puede calificar un grupo como secta, aunque en Francia sí que el CEG está catalogado como tal y, como explican desde la asociación Asesoramiento e Información sobre Sectas (AIS),
se les definirse como "grupos coercitivos". En Terrassa, el CEG se encuentra en el numéro 63 de la calle
"del Pantá", en el centro de la ciudad, y hace unas semanas aparecieron algunos carteles paredes de calles también céntricas invitando redes de calles también céntricas invitando a un curso teórico-práctico sobre temas como la ovnilogía, la psicología tibetana, el hombre cósmico o el desdoblamiento astral.
Los carteles, sin embargo, estuvieron colgados muy pocos días y una semana después el que se anunciaba en papeles en los parabrisas de los coches sin identificarse como iniciativa del CEG era el libro Hercólubus o planeta rojo, en el que el grupo vaticina el fin del mundo cuando la tierra choque con un gran planeta que se acerca. El libro lo ha escrito el Maestro Rabolú - de nombre real Joaquín Amortegui -, sucesor del fundador del grupo.
En Terrassa, el CEG no consta como entidad en el registro del Ayuntamiento, pero sí que lo hace un grupo llamado Movimiento Gnóstico Universal (MGU), grupo que quiere dejar claro que se desmarcan del CEG a pesar de la similar denominación. De hecho, existe un Movimiento Gnóstico Internacional al que el CEG no pertenece, pero sí el MGU.
Desde el AIS, explican que los grupos derivados del fundador Colombia Samael Aun Weor - de nombre real Víctor Manuel Gómez, fallecido en 1977 - pueden llegar a la veintena
"para causar confusión", pero que esto no implica que todos tengan el mismo comportamiento.
"Obsesión por expandirse"Con todo, el nombre más habitual, y
el grupo "más peligroso", es el Centro de Estudios Gnósticos. En la puerta de la calle "del Pantá" están las letras CEG y un escudo con un águila peleándose con una serpiente.
El responsable de la Plataforma Afectados por Sectas (PAS), Ramiro Pinto, dice que es un grupo con poca literatura exterior y que si promociona Hercólubus es por una
"obsesión por expandirse". Pinto define el grupo como
"mesiánico", aunque primero
"no te explican nada".
Los expertos hablan de un grupo peligroso que puede tener unas 3.000 personas en el Estado Español.Terrasa. Jordi Torrens.
Ramiro Pinto sabe qué es estar en una secta, ya que perteneció a Nueva Acrópolis, grupo que también capta adeptos a partir de conferencias similares a las del CEG. Ahora, coordina la asociación Plataforma Afectados por las Sectas (PAS), y explica que un grupo como el CEG te habla de unos temas en un primer nivel
"que no tienen nada que ver con la verdadera filosofía del grupo". Pinto habla de un
"coctel manipulativo" que mezcla creencias.
"No discutimos",dice,
"las doctrinas, pero si las técnicas". Pinto comenta que la forma de actuar es con grupos pequeños que en algunos lugares se registran y en otros no, y que se suelen establecer en pisos particulares ajenos al grupo principal
Tras una parte introductoria
"muy básica"-como la que se recoge en el libro Hercolubus-, el adepto puede llegar a una parte secreta que incluye
"la alquimia sexual",
con prácticas muy represivas. En España, el CEG puede tener actualmente casi 3.000 adeptos muy repartidos en grupitos pequeños.