"No hay quien comprenda mejor las verdades de la religión que los que han perdido la facultad de razonar"
Voltaire
Paranoia y Mesianismo
El profesor de psiquiatría Anthony Storr, en su libro
"Feet of clay", define el gurú como un maestro que afirma estar en posesión de un conocimiento superior y por lo tanto está autorizado para decir a los demás cómo han de vivir sus vidas. Storr señala también que los sistemas de pensamiento de los líderes sectarios se gestan durante el desarrollo de trastornos psicóticos con el fin de dotar de sentido a sus delirantes percepciones, sin embargo, el sistema pervive incluso tras la desaparición del trastorno que lo originó.
Los sujetos de personalidad paranoide, extremadamente suspicaces y hostiles, encuentran su plenitud en la creación de un grupo de seguidores a quienes exige sometimiento y va progresivamente induciendo su mismo comportamiento paranoide, ocasionándoles un gradual deterioro de su salud mental. En palabras del psicólogo José Miguel Cuevas, profesor de Psicología Social de la Universidad de Málaga, el líder sectario suele caracterizarse por
"ser narcisistas, con comportamiento paranoide y antisociales".
Según el DSM-IV (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) los sujetos con trastorno paranoide de la personalidad
"pueden ser vistos como «fanáticos» y formar parte de grupos de «culto» fuertemente cohesionados, junto a otros que comparten su sistema de creencias paranoides". Esta definición puede servir para explicar el origen de ciertos grupos sectarios y religiones. Los delirios y alucinaciones que estos sujetos padecen los hacen proclives a liderar movimientos mesiánicos en los cuales los seguidores ven en sus delirios las señales confirmatorias de unas supuestas facultades extraordinarias que le legitiman en su papel del
"elegido por Dios".
Este estrecho vínculo entre este trastorno y el establecimiento de organizaciones religiosas o esotéricas ya había sido recogido en el DSM-III:
"Parece razonable que los individuos con esta alteración se encuentren ampliamente representados entre los líderes de religiones místicas o esotéricas y en grupos pseudocientíficos y cuasi-políticos". El Dr.
Pedro Cubero en
"El Grupo Paranoide" señala también que
"esta capacidad para el liderazgo no se limitaría a los sujetos con una alteración de la personalidad sino que podría distinguir también a algunos enfermos delirantes, individuos que, pese a su locura, son capaces de organizar y dirigir grupos altamente cohesionados de seguidores".