Definición y acotación del fenómeno "Secta Destructiva" (SD)
Prof. Dr. A. Aluja Fabregat
Una secta, en su sentido más global no es más que un grupo de personas aglutinadas por el hecho de seguir una determinada doctrina y/o líder y que, con frecuencia, se han escindido previamente de algún grupo doctrinal mayor respecto de cual, generalmente, se muestran críticas.
Una Secta Destructiva (SD) será todo aquel grupo que, en su dinámica de captación y/o adoctrinamiento, utilice técnicas de persuasion coercitiva que propicien
la destrucción (desestructuración) de la personalidad previa del adepto o la dañen severamente. El que , por su dinámica vital, ocasione
la destrucción total o severa de los lazos afectivos y de comunicación efectiva del sectario con su entorno social habitual y consigo mismo. Y, por último, el que su dinámica de funcionamiento le lleve a
destruir, a conculcar, derechos jurídicos inalienables en un Estado de Derecho.
Cualquier grupo con absoluta independencia de su doctrinario en que se den todos los puntos siguientes, podrá ser un campo abonado, bajo los condiciones apropiadas, para que pueda darse la persuación coercitiva. Y cuanto más intensamente se dé cada punto, tanto más destructiva podrá ser, para el psiquismo del adepto, la estructura sectaria en cuestión.
1. Ser un grupo cohesionado por una
doctrina (religiosa o sociotrascendente en general)
demagógica y encabezado por un
líder carismático que pretende ser
la misma divinidad o un elegido por ella, o bien un poseedor de la "Verdad Absoluta" en cualquier ámbito social.
2. Tener una
estructura teocrática, vertical y totalitaria, donde la palabra de los dirigentes es dogma de fe. Los líderes intervienen hasta los detalles más íntimos y personales de sus adeptos y exigen que sus órdenes sean ejecutadas sin la menor crítica.
3. Exigir una adhesión total al grupo y obligar (bajo presión psicológica) a romper con todos los lazos sociales anteriores a la entrada al culto: padres, pareja, amigos, trabajo, estudios, etcétera.
4. Vivir en una comunidad cerrada o en total dependencia del grupo.
5. Suprimir las libertades individuales y el derecho a la intimidad.
6. Controlar la información que llega hasta sus adeptos, manipulándola a su conveniencia.
7. Utilizar sofisticadas técnicas psicológicas y neurofisiológicas (enmascaradas bajo la "meditación" o el "renacimiento espiritual")
que sirven para anular la voluntad y el razonamiento de los adeptos; causándoles, en muchos casos, alteraciones psíquicas graves.
8. Propugnar un rechazo total de la sociedad y de sus instituciones.
Fuera del grupo son todos enemigos (polarización entre Bien/secta y el Mal/sociedad), la sociedad es basura y las personas que viven en ella sólo interesan en la medida en que puedan servir al grupo.
9. Tener como actividades primordiales el
proselitismo (conseguir nuevos adeptos) realizándolo de forma encubierta e ilegítima y la
recaudación de dinero (escuestaciones por las calles, cursos, actividades claramente delictivas).
10.
Obtener, bajo coacción psicológica, la entrega del patrimonio personal de los nuevos adeptos a la secta o de grandes sumas de dinero en concepto de cursillos o auditorías. Los miembros que trabajan en el exterior del grupo tienen que entregar todo o gran parte parte de su salario a la secta. Y los que trabajan en empresas pertenecientes al grupo, no cobran salarios (las nóminas de esas empresas de la secta sólo son una coberta legal, ya que nunca se llegan a hacer efectivas o devuelven luego el dinero para sus miembros/mano de obra).